Manifestación contra el matrimonio homosexual
Ayer vi a miles de personas manifestándose en contra de perder unos derechos que nadie intenta quitarles y en contra de que se los den también a otras personas. Ayer vi a docenas de miles de ignorantes, catetos, freakies, fachas y egoístas. Pero con padre y madre, eso sí: con su puta madre y sus mil padres. Tras leer la crónica de Prosopopeyo sobre la manifestación contra la inexistente negociación con ETA, decidí hacer lo mismo ayer con lo del Foro de Nuestra Familia y Ninguna Más. A última hora se apuntó el Sr. Obispo, que ni es obispo ni señor (especialmente los fines de semana) sino el apodo de un amigo, un tipo tan inteligente, ácido, irónico y fino analista que ya se echa en falta que tenga un blog. Uniforme de batalla: bañador-bermudas, camiseta blanca, zapatillas (renuncio a las sandalias ante la posibilidad de pisotones o de tener que salir por piernas), gafas de sol, cámara de fotos y botella de agua. Al Sr. Obispo el agua le hace reacción, así que nos hacemos con una litron...